Hoy, a sus 75 años, no se arrepiente de nada, es una mujer feliz y realizada. Siente que ha hecho todo lo que ha querido y que seguirá trabajando porque es lo que la mantiene más viva que nunca. Para descansar en la tumba, "cuando me muera lo haré para toda la vida, así que ahora a trabajar y obvio en televisión, esa es mi vitamina", y lo dice sin pensar que la muerte le va a llegar, pero que es algo natural a lo que no le tiene miedo.